Consumo eléctrico de las bombillas

Un nuevo estudio del Ciemat, junto a la ETSIT de la Universidad Politécnica de Madrid, concluye que genera menos emisiones de CO2 dejar encendida una bombilla de bajo consumo en lugar de apagarla cuando se sale de una habitación si se va a volver antes de 5 minutos. Sin embargo, hay que tener cuidado. Este sorprendente resultado puede llevar a equívocos si no se hace el esfuerzo de profundizar un poco en la investigación. En realidad, dejar encendida una de estas lámparas fluorescentes compactas sería mejor, no porque se gaste menos energía que apagándola y encendiéndola de nuevo, sino por evitar acortar su vida. Dependerá de la calidad de la bombilla.
Existe un mito que dice que las bombillas de bajo consumo gastan mucho en el encendido y por eso es mejor no apagarlas cuando se sale de una habitación si se piensa volver pronto. Como explica Félix Rosillo, uno de los investigadores del Ciemat que han realizado el estudio, esto no es cierto: “Encender una bombilla de bajo consumo equivale como mucho a 10 segundos de funcionamiento continuo, es inapreciable la diferencia”, incide. El trabajo del Ciemat va por otro lado.
 
¿Por qué concluye entonces el estudio que es mejor dejar lucir una bombilla en lugar de apagarla y volver a encenderla antes de 5 minutos?.
Esta conclusión tiene que ver con el ciclo completo de la vida de la bombilla. Es decir, desde que se fabrica hasta que se convierte en residuo. Utilizando un modelo desarrollado por ellos mismos, los investigadores calculan cómo influye el encendido de esa lámpara considerando que su vida se va a ir acortando según se vaya apretando más veces el interruptor. Para ello, tienen en cuenta tres escenarios distintos con tres calidades distintas de bombillas de 18 W: uno en el que se da por bueno la información que aporta el fabricante, otro en el que la calidad es peor de la que se dice y un tercero en la que la calidad es mucho peor. A menor resistencia de la lámpara, peor resultará apagar y encender muchas veces las bombillas en poco tiempo. Pues antes se romperá la lámpara y antes habrá que sustituirla por otra, lo que supone más emisiones relacionadas con la fabricación, transporte…
En realidad, la afirmación de que es mejor dejar encendida la bombilla cuando se sale de una habitación si se va a volver antes de 5 minutos sería válida para el caso de la lámpara de peor calidad. Para el escenario en el que la bombilla resiste tanto como dice el fabricante (los investigadores no hablan de marcas) el tiempo estimado baja a un minuto. Es decir, resulta mejor apagar la bombilla al salir de cuarto si se va tardar más de un minuto en volver. “Hemos dado el peor resultado porque creemos que es muy difícil para un ciudadano saber hoy en día cuál es la calidad de las lámparas”, detalla Rosillo, que reconoce que las conclusiones dependen fundamentalmente de la resistencia real de las bombillas.

Bombilla

Además del CO2, los investigadores estudian otros dos parámetros, emisiones de mercurio y costes económicos. Sin embargo, aquí también hay que tener cuidado con la interpretación de los resultados. Sobre todo, en el caso del mercurio. Según los conclusiones del trabajo, si se consideran las emisiones de mercurio, entonces es mejor dejar encendida la bombilla si se va a volver a la habitación antes … ¡de 43 minutos!. Estas lámparas contienen mercurio, siendo este uno de los principales argumentos en contra de su uso esgrimidos por sus detractores. No obstante, de nuevo el estudio no se refiere a las emisiones directas de mercurio cuando están encendidas estas lámparas (que son cero, como ha comprobado la OCU en laboratorio), sino a las que se generan durante su fabricación o en su etapa de residuo. Esto incluye, por ejemplo, las emisiones de mercurio generadas por las centrales eléctricas necesarias para producir en la fábrica una nueva bombilla.
Los 43 minutos son de nuevo el tiempo estimado para la bombilla de peor calidad. En el caso de la que resiste mejor los encendidos y apagados esta cifra baja a 30 minutos. Este sigue siendo mucho tiempo (para tener una lámpara encendida en una habitación vacía). Es así por el alto impacto que tendría la sustitución de estas bombillas, ya que los investigadores consideran que de cada 10 lámparas que llegan a su final de vida solo se reciclan en España de forma correcta dos, no teniéndose control sobre el mercurio contenido en las otras ocho. Si uno las lleva a un contenedor de reciclaje o a un punto limpio (o a la propia tienda de bombillas), el resultado será muy distinto.
En lo que se refiere al coste económico, el estudio estima que sale más barato dejar una bombilla encendida al salir de un cuarto cuando se va a volver antes de 7 minutos. Esto es en el escenario en la que la lámpara se rompe antes, reduciéndose a 5 minutos en el que resiste más encendidos y apagados.
 
¿Es mejor pues dejar encendida una bombilla que apagarla?.
“No hay respuestas simples”, responde Rosillo, que cree muy importante usar bombillas de calidad.

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* Base de información obtenida casi por completo de elpais.com

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